EL SINCROTRÓN

El Sincrotrón Alba se ha estrenado como herramienta de investigación con un experimento de nuevos materiales superconductores con los que se espera revolucionar la red de distribución eléctrica.
Según ha anunciado hoy este centro investigador, con este estudio, que se llevará a cabo hasta el próximo 10 de junio, se quiere ver el comportamiento magnético de determinadas nanopartículas que mejoran las propiedades de cintas superconductoras, para poder transmitir con más eficiencia mayores cantidades de corriente eléctrica.
Con la luz del sincrotrón se estudiarán diferentes muestras para conocer exactamente las propiedades magnéticas de nanopartículas de diferentes tipos de ferrita y descubrir cómo afecta esto al anclaje de los vórtices.
Los investigadores están estudiando la nanoestructuración de capas superconductoras de un material cerámico superconductor, el YBA2 Cu3 O7, al que se incorporan nanopartículas de óxidos metálicos.
Para comprender la influencia de estos nanomateriales en el comportamiento del material superconductor, los investigadores necesitan conocer la naturaleza magnética de los iones que forman las nanopartículas, tanto dentro como fuera del superconductor.
Las mismas fuentes han señalado que este material se puede refrigerar con relativa facilidad con nitrógeno líquido para mantener las propiedades superconductoras, y permite transmitir la corriente eléctrica de un punto a otro sin casi pérdidas, y con más eficiencia que los cables eléctricos convencionales, lo que puede revolucionar la forma de transportar la energía eléctrica.
En experimentos anteriores se vio que la presencia de nanopartículas generadas “in situ” en las capas mejora sustancialmente la capacidad superconductora del material ya que fijan los vórtices magnéticos, que son unos remolinos de campo magnético en el interior del superconductor.
Para llevar a cabo el estudio los investigadores están preparando capas superconductoras con metodologías químicas de bajo coste que contienen nanopartículas de óxidos metálicos, principalmente magnéticas.
Las mismas fuentes han señalado que el experimento está a cargo de Eduardo Solano y Josep Ros, investigadores del Departamento de Química de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y de Jaume Gázquez, Susana Ricart y Teresa Puig del Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona (ICMAB-CSIC).
El proyecto con el que arranca el Sincrotrón Alba ha sido uno de los 50 elegidos entre las 203 propuestas de experimentos presentadas para utilizar las siete líneas de luz, de las cuales 167 provenían de España, 30 de otros países europeos y el resto de Asia y los Estados Unidos.
El Alba, participado al 50 % por el Gobierno y la Generalitat, es un acelerador de partículas de 270 metros de perímetro por donde circulan electrones a una velocidad próxima a la de la luz, y que produce una radiación electromagnética que se usa para visualizar muestras a nivel atómico y molecular y analizar la estructura de la materia.
abc.es

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NANOLÁMINAS CONVIERTEN CALOR RESIDUAL EN ELECTRICIDAD

Se ha conseguido desarrollar un método barato y respetuoso con el medio ambiente, para sintetizar láminas de cristales de óxido de cobalto y sodio, de milímetros de longitud y 20 nanómetros de espesor, y con propiedades útiles para diversas tecnologías del sector de las energías alternativas y del de la electrónica.
Este material tiene propiedades fascinantes, incluyendo una alta capacidad termoeléctrica, una buena conductividad eléctrica, su aptitud potencial como material superconductor y la posibilidad de emplearlo como material de cátodo para baterías basadas en iones de sodio.
Las nanoláminas también soportan  ser dobladas, a veces hasta 180 grados, una capacidad de resistencia inusual para las cerámicas, que normalmente son quebradizas.
El material, desarrollado por el equipo de Richard Robinson, profesor de ciencia e ingeniería de los materiales en la Universidad de Cornell, en Ithaca, Nueva York, está basado en elementos comunes y abundantes (sodio, cobalto y oxígeno) sin incluir entre sus ingredientes a elementos tóxicos como el telurio, normalmente utilizados en los dispositivos termoeléctricos.
Por regla general, los materiales de óxidos no son eléctricamente conductores, sino aislantes. Dado que el nuevo material es un óxido conductor, puede usarse en dispositivos termoeléctricos para convertir el calor residual en energía. Ahora que los investigadores han producido las nanoláminas, esperan que la eficiencia termoeléctrica del material mejore, permitiendo ello la creación de dispositivos termoeléctricos más eficientes, idóneos para diversas tecnologías del sector de las energías alternativas.
En el trabajo de investigación y desarrollo, al que la revista académica Journal of Materials Chemistry le ha dedicado una portada, también han intervenido Mahmut Aksit y David Toledo.